miércoles, 7 de mayo de 2014

EL PEZ ROJO, escribe e ilustra Taeeun Yoo. Edita Factoría K de libros. ISBN: 978-84-15250-04-3




"El abuelo de Ramiro era el encargado de una biblioteca muy antigua que había en medio del bosque. Un día, Ramiro acompañó a su abuelo y se llevó consigo a su amigo el pececillo rojo...".





Lo más destacable de este álbum son las ilustraciones (grabados), incluso se puede leer prescindiendo del texto. Ya nos quedamos admirándolas en la guarda delantera, donde nos muestran con detalle todo tipo de objetos que albergan las estanterías de una biblioteca y también la trasera en la que podemos apreciar una diferencia con respecto a la primera... Tras el paso de Ramiro por la biblioteca, algo ha cambiado... la lamparilla está encendida, y un libro destaca sobre todos los demás; ha sido el elegido.




Ramiro descubre un lugar acogedor y sorprendente, repleto de libros y rincones por descubrir. Mientras su abuelo trabaja, el niño y el pez rojo recorren la biblioteca. Inicia la lectura de un libro a la luz de la luna... lee para su pez, pero al mirar a la pecera, ve que ya no está ahí. Comienza entonces su búsqueda... parece ver su cola entre las páginas de un viejo libro de color rojo, y al abrirlo sucede algo extraordinario...


"¡Ramiro se dio cuenta de que su pez estaba allí escondido!. Se agachó para tratar de alcanzarlo pero, al intentarlo, se cayó y no dejó de caer hasta hundirse entre las páginas del libro".

Este album nos habla del momento mágico que vivimos cuando nos zambullimos en las páginas de un libro, y vivimos la historia que nos cuenta en nuestra imaginación, creando imágenes a través de la lectura.
Eso es lo que le ocurre a Ramiro en su primera visita a la biblioteca, y lo mejor es que ese momento sólo está expresado con las ilustraciones, con lo que aquí se invierte el proceso; tenemos las imágenes y es el lector quien debe aportar el texto.


lunes, 5 de mayo de 2014

GUJI GUJI, escribe e ilustra Chih-Yuan Chen. Editorial Thulé. ISBN: 84-96473-14-7

Esta es la historia de un huevo extraviado, que rueda y rueda hasta detenerse en el nido de una pata algo despistadilla, pues no repara en el tamaño del huevo y lo empolla como si se tratara de uno más.

Del huevo extraviado nace un extraño... ¿pato?, mejor diremos que es un "Cocopato". Y es que Guji Guji es totalmente diferente a su madre y a sus tres hermanos. 


Pese a las grandes diferencias que hay entre ellos, Guji Guji crece siendo un pato muy feliz y aprendiendo todas esas cosas que necesitan saber los patos, como nadar, andar en fila de uno y montar en bicicleta...

Un día Guji Guji se encuentra con tres cocodrilos que le hacen dudar de su identidad y le tientan para que engañe a su familia. El "Cocopato" tomará una decisión que demostrará valentía y seguridad; Guji Guji tiene claro quién es y qué lugar ocupa entre los suyos.

Chih-Yuan Chen es el autor del texto y las ilustraciones (acuarela y tinta) que añaden grandes detalles a la historia. Transmiten ternura e invitan a sonreír con esos pequeños guiños que nos hace en alguna de ellas; es genial la ilustración en la que Guji está poniendo caras feas para aparentar ser un cocodrilo malvado, y al ver su reflejo en el agua se ríe de sí mismo.

martes, 29 de abril de 2014

TODOS SUS PATITOS, de Christian Duda. Ilustra, Julia Friese. Editorial Lóguez. ISBN: 978-84-96646-43-8



"... se encontraba una pata a la orilla de un lago. Debajo de ella había un huevo, y en el huevo un polluelo, y éste no tenía nombre.
Naturalmente en ese bosque vivía un zorro. El zorro no tenía ningún huevo, tampoco polluelos. El zorro tenía hambre. ¡Mucha hambre!"


Así comienza esta historia y no podéis imaginar como termina... entre otras cosas el zorro le pone nombre al polluelo, también empolla cinco huevos y, por supuesto, sigue teniendo mucha hambre, pero el afecto que siente por "Todos sus patitos" calmará sus instintos más primarios.

Le tengo mucho cariño a este álbum, por contar esta historia tan entrañable y conmovedora. Conocemos a Konrad, el zorro, y al polluelo sin nombre, nos cuenta cómo se conocieron y cómo Konrad llega a ser el padre de ese polluelo, al que bautiza como Lorenz, pero también será el suegro de una pata llamada Emma, el abuelo de cinco patitos y el bisabuelo de un montón de patos que colorean de amarillo el bosque, y la vida de Konrad.


EL IDIOMA SECRETO, de María José Ferrada. Ilustra: Zuzanna Celej. Edita Factoría K de libros. ISBN: 978-84-15250-49-4





"El idioma secreto me lo enseñó mi abuela. 
Y es un idioma que nombra las plantas de tomate, la harina, los botones.
Un día me llamó.
Me dijo que antes de que la muerte se la llevara quería entregarme algo.
Mi herencia era una caja de galletas con ovillos de lana y boletas de ferretería.
Ahí dentro estaban las palabras".




Es una delicia este libro. Poesía tierna y delicada que utiliza un lenguaje muy simbólico y sensitivo, evocador de la infancia. 




Qué relación tan especial, la que se da entre abuelos y nietos... La autora nos enseña el mundo tal y como lo percibió ella de la mano de su abuela, y nos regala ese "Idioma secreto" que ambas compartieron. Un idioma lleno de sentimientos que embellece con una prosa poética llena de imágenes y símbolos, con un verso libre, desmedido y, exento de rimas que nos acerca a los recuerdos, a esos momentos tan especiales y tiernos de la infancia.



Y si la poesía es una maravilla, la belleza de las acuarelas de Zuzanna Celej le acompañan con los tonos tenues y las imágenes difuminadas, muy delicadas también. Aquí os dejo el enlace a su blog, merece la pena entrar y ver su trabajo: http://zuzannacelej.blogspot.com.es




Lo bueno de este libro de poesía es que puede disfrutarse aún cuando hemos dejado atrás la infancia; muy recomendable para quién guste de los versos. En 2012 recibió el V Premio de Poesía para niños "Ciudad de Orihuela".









lunes, 14 de abril de 2014

UN MUNDO RARO, de María José Ferrada. Ilustra: Nicolai Troshinsky. Editado por Kalandraka. ISBN:


Otro libro excepcional de María José Ferrada, que nos acerca al universo infantil, a ese mundo, imaginario en el que todo es posible. Este "mundo raro" que nos presenta la autora no es otro que el que cualquiera de nosotros hayamos podido imaginar cuando fuimos niños.
Leerlo es una vuelta a la infancia, a esa manera tan especial de percibir el mundo y de inventarlo.

Este libro contiene microrrelatos que nos hablan de seis niños muy imaginativos. María baila cuando escucha la lluvia, el canto de los pájaros y lo mejor es que todas las cosas que toca se ponen a danzar. Sara, quiere dibujar el mundo, y de tanto dibujar un día sus dedos se convierten en barras de tiza. Juan escucha el lenguaje de las cosas, tiene diez orejas, así no se le escapa nada; puede escuchar el viento, la harina, los andares de un ciempiés... Rodrigo contempla el mundo a través de los cristales de sus gafas, es el  inventor del grupo; entre otras cosas inventa un pasillo que va desde el espejo de su casa hasta el mar, y semillas de planetas. Antonia no tiene pelo, sino flores en su cabeza, que cambian según su estado de ánimo. Carolina ya nació imaginando, para ella imaginar ser algo es muy real, por eso hay días que es grano de arroz, pez y un lago, entre otras cosas.




Las ilustraciones nos hablan de la forma de ser de los niños, siluetas de pequeños cuerpos que parecen estar en continuo movimiento, llenos de energía, de flores, de notas musicales, de líneas curvas, números, mapas geográficos... así son ellos, y los dibujos nos muestran qué hay dentro de cada uno, qué les mueve y les apasiona.




FEDE DIFERENTE, de Miriam Koch. Edita Corimbo. ISBN: 978-84-8470-478-2

El formato de este álbum ya nos llama la atención cuando lo tenemos entre nuestras manos. En las guardas encontramos una cita de Confucio:"Allá a donde vayas, ve con todo tu corazón", que nos anima a leer, a saber qué le pasa y cómo se siente este cordero.


Fede Diferente no es como los demás, salta a la vista; él lo sabe y se siente solo. Así lo vemos en las primeras páginas del libro, donde la ilustración nos presenta a un cordero con la lana a rayas rojas y blancas que está separado del rebaño. Fede no encaja en este grupo, se siente marginado... Un día obedece al impulso de perseguir algo semejante a él (un globo con rayas rojas y blancas), va en busca de alguien o un lugar donde no se sienta solo y le acepten tal y como es: "un lugar donde ser diferente sea lo bueno".
Sueña con encontrar un pedacito de mundo que sea diferente como él. Tras su paso por la ciudad y después de viajar en tren, despierta en una playa donde hay un enorme faro pintado a franjas rojas y blancas, como él.



Siente que ese es su sitio; ha encontrado su lugar en el mundo, donde puede ser diferente y sentir que forma parte de él.

Este álbum invita al optimismo y a la aceptación de la propia identidad. Las ilustraciones acompañan al mensaje del escaso texto, casi son ellas las que nos guían y cuentan la historia de este peculiar cordero.



miércoles, 9 de abril de 2014

LA OVEJITA QUE VINO A CENAR, de Steve Smallman. Ilustra: Joelle Dreidemy. Editorial Beascoa. ISMN: 978-84-488-2454-9

En las primeras páginas vemos a un Lobo preparar su cena, ya nos sorprendemos cuando sabemos lo que está cocinando: ¡sopa de verduras!. A él le gustaría cenar estofado, pero no tiene carne así que tiene que conformarse con eso... De repente alguien toca a la puerta y cuando abre, no se lo puede creer; es una ovejita la que quiere entrar en su casa, porque fuera está nevando y hace mucho frío.
- "¿Puedo pasar, por favor? aquí fuera hace mucho frío.
- Claaaro ovejita, pasa, pasa. Llegas justo a tiempo para cenar".

Ni qué decir que el Lobo la invita a pasar amablemente, mostrando su sonrisa lobuna y pensando que esa noche va a poder cenar su comida preferida: estofado de oveja.


Algo que en principio le parece muy fácil, como es el hecho de comerse a una ovejita, se va complicando cuando ve que la oveja está muerta de frío: -"¡Santo cielo! no puedo comerme a una ovejita que esté helada. ¡Odio la comida fría!", entonces decide darle calor. Después a la oveja le suenan las tripas, del hambre que tiene, y el Lobo pospone otra vez su decisión de comérsela: -"¡Santo cielo! no puedo comerme una ovejita a la que le suenan las tripas. ¡Podría tener una indigestión!. Así hasta en dos ocasiones más, en las que el Lobo busca excusas para no comerse a la oveja, porque se ha conmovido con este animalito indefenso, que tiene frío, hambre, hipo, ronca como un oso, y que está tan necesitada de cariño como él.

La gota que colma el vaso es el beso sonoro que la oveja da al Lobo, entonces él se enfada, la echa de casa para no comérsela (no sin antes ponerle un jersey) canta y se tapa las orejas para no oírla (porque la oveja le suplica que le deje entrar)... hasta que sólo se escucha el silencio de la noche. Otra vez está sólo ¿os imagináis qué hará el Lobo?

La historia es divertidísima, rompe con el estereotipo del lobo malo malísimo, y nos enseña que podemos encontrar amigos-as donde menos lo esperamos. En el texto se incluyen onomatopeyas y repeticiones en los diálogos, lo que permite a los niños participar en la narración de la historia. Y qué decir de las ilustraciones, estos dos personajes son muy expresivos; vale la pena quedarse con los detalles, como las zapatillas de deporte que calza la oveja, y el jersey y los calcetines a rayas del Lobo.